Monumento a la Revolución
Si algo tenemos los mexicanos, es nuestra capacidad de improvisar. En 1987, Porfirio Díaz inició la construcción de un nuevo Palacio Legislativo, a manos del arquitecto Emile Benard. El problema es que el artista apenas había acabado la bóveda principal, cuando empezó la Revolución Mexicana, y obviamente, lo que menos le preocupada a Díaz en ese momento era terminar el edificio.
Cuando terminó el combate, el edificio estaba inconcluso, y sólo estaba la cúpula. La propuesta original era derribarla, por ser un simbolo del porfiriato. Pero fue a propuesta del arquitecto Carlos Obregón Santacilia quien le propuso a Plutarco Elías Calles. Si ya está ahí ¿Por qué no aprovecharlo?
Obregón Santacilia se encontró con una trabajo excelente, por lo que suscambios fueron menores, más que nada de tipo escultórico, para que fueran más de acuerdo con el espíritu revolucionario. Él fue también quien construyó los sotanos que actualmente integran el Museo de la Revolución. La plaza, que iba a ser parte del enorme edificio, se convirtió en punto de reunión y en espacio para manifestaciones artísticas.
Aunque se le frustó el sueño a Díaz,cuando menos los revolucionarios tuvieron el tacto de saber sacarle partido.