Reloj Otomano
En la Plaza de la Ranita, en pleno Centro Histórico, se encuentra un reloj que no sólo es muy bello, sino que tiene su historia. En 1878, varios inmigrantes libaneses llegaron a Veracruz, tras de que los turcos tomaran ese país, y México, como sempre, los recibió con los brazos abiertos. Y para agradecernos por este detalle, el pueblo Otomano le regaló a México este detalle, realizado por los mejores relojeros de este Imperio, y decorado por talentosos ceramistas, durante el Centenario de 1910. Aunque el Imperio Otomano desapareció tras de la I Guerra Mundial, se conserva como un símbolo de las buenas relaciones de estos países, y como un reconocimiento de la comunidad libanesa, que todavía existe en todo el país. Porque siempre hay tiempo para ser agradecidos.